Lugares de interés
-CASCO ANTIGUO-
Bogarra perteneció en la Antigüedad a la ciudad íbera y posteriormente romana de Biguerra, en la provincia Tarraconense.
Durante las primeras guerras contra los cartagineses se alió con Roma y fue recuperada por Cneo Escipión en el año 214 a. C.
En la Edad Media fue entregada a don Juan Pacheco por el rey Juan II. Más tarde, el 4 de octubre de 1693, fue declarada villa por el rey Felipe IV, según consta en el pergamino conservado en el archivo del Ayuntamiento, cuya escritura, por su perfección, puede confundirse con la imprenta.
En este pueblo tuvo lugar el último enfrentamiento entre el capitán Lozano, al mando de tropas carlistas, y las fuerzas gubernamentales. El resultado fue la detención de varios miembros de su compañía y la muerte del propio cabecilla.
Entre los edificios más notables destaca la iglesia parroquial dedicada a la Asunción de Nuestra Señora. Es un templo espacioso, aunque sobrio en su ornamentación. Por la parte sur se asienta sobre una sólida y elevada muralla. Conserva como efeméride el hecho de haber servido de refugio a numerosas personas consideradas carlistas, así como de haber ocultado en la nave del altar mayor a varios sacerdotes que, temiendo por su vida en una ocasión solemne, se escondieron cuando las tropas del ejército liberal intentaron desalojar de la villa a los carlistas, que, mandados por el cabecilla Lozano, la ocupaban en un día aciago de la guerra.
No obstante, en honor del pueblo de Bogarra, es justo señalar que no hubo mayores desgracias y que solo se derramó sangre la noche en que, por sorpresa, los liberales escalaron la empinada pendiente que constituye el único acceso posible a la población.
En la noche del 16 de octubre de 1874, debido a una distracción del jefe de los avanzados, las fuerzas liberales sorprendieron a los carlistas al mando de Lozano. Aunque buena parte de los voluntarios acudió al toque de llamada, el cabecilla, acosado y envuelto en un incesante fuego de fusilería y artillería, no tuvo más remedio que retirarse, dejando a muchos de los suyos dentro de la población y unos 13.000 duros en las arcas del tesoro.
Se vio obligado a salir precipitadamente a medianoche por la estrecha abertura que, a modo de callejuela, existe entre dos edificios de la villa, dirigiéndose con unos 150 hombres hacia Villanueva de la Fuente, pasando por las Fábricas de Riópar y Villaverde.

-IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN-
La iglesia parroquial está situada en el centro del casco antiguo de Bogarra.
Aunque tradicionalmente se la ha vinculado al estilo románico, el templo data del siglo XVI, con importantes reformas realizadas en el siglo XVIII.
Su torre se une al cuerpo principal mediante un arco. Consta de tres naves, siendo la central la más alta. En ella se conserva un interesante retablo barroco. La cabecera es rectangular y plana.
En los laterales se encuentran las dos capillas, una de ellas presidida por un retablo neoclásico y la otra destacada por un trabajo de soldadura en hierro, obra del artista local Quijano, realizado en 1972.

-TORRE DE HACHES-
La torre, datada en el siglo XIII, se sitúa junto a la carretera comarcal CM-3216, en el tramo Ayna-Bogarra-Casas de Haches. Es de estilo andalusí y su función era la vigilancia y defensa de este enclave estratégico.
La localidad pertenecía al Concejo de Alcaraz, que obtuvo privilegios de Pedro I para fomentar su repoblación. En el siglo XV, el castillo contaba con una guarnición de 70 peones encargados de su defensa. Ante la previsión de un ataque musulmán, se envió como jefe militar a Gil García, acompañado de cuatro hombres de refuerzo. El ataque se produjo en julio de 1457: la zona fue saqueada, aunque el castillo resistió. Parte del botín obtenido por los musulmanes fue recuperado posteriormente gracias a la intervención de Alcaraz.
De esta fortaleza no queda resto material alguno, salvo su emplazamiento, hoy incluso desconocido para muchos vecinos, pese a la importancia que debió de tener según las crónicas, como demuestra el elevado número de defensores con que contaba.
Sin embargo, sí se conserva la conocida Torre de Haches, situada a aproximadamente un kilómetro de Bogarra. Probablemente formó parte del sistema defensivo de una alquería musulmana, reutilizada más tarde por los cristianos y origen de las actuales Casas de Haches.
Se trata de una torre de tapial, de planta casi cuadrada y varios pisos. Ha perdido sus cubiertas, pero conserva las almenas. La puerta estaba situada en altura, como era habitual en este tipo de construcciones defensivas. En sus muros pueden apreciarse las huellas de los mechinales utilizados durante su construcción, distinguiéndose hasta 22 hiladas en el frente mejor conservado. Debió de contar, además, con un recinto exterior que la rodeaba.
